¿Hitler era gay?

La “Noche de los Cuchillos Largos”, fue la matanza en la que Hitler eliminó a sus enemigos. Algunos dicen que la verdadera razón por la que Hitler asesinó a 200 personas, fue para ocultar su homosexualidad.

La “Noche de los Cuchillos Largos” es uno de los episodios más oscuros y violentos del ascenso de Adolf Hitler al poder. No sólo contribuyó a eliminar cualquier esperanza de oposición en su contra, sino que se convirtió en advertencia para quien se atreviera a desafiar al dictador. En esta purga política también hay otras versiones, que apuntan a la posible homosexualidad de Hitler. La expresión alemana de “cuchillos largos” ya existía desde mucho antes de la llegada de Hitler al poder. Se refiere a una venganza despiadada, y ha aparecido varias veces en la historia durante cambios en el ámbito político.

El presidente Paul von Hindenburg nombró a Adolf Hitler canciller el 30 de enero de 1933. A lo largo de los siguientes meses, Hitler comenzó a tomar poco a poco control total de Alemania, pero como canciller, no tenía injerencia el Ejército, una pieza clave para sus planes futuros. En marzo de 1933, Adolf Hitler dio el primer paso para poner fin a la democracia alemana. En las últimas elecciones, los Nazis obtuvieron tan sólo el 44% de los votos, lo cual demostraba que si bien estaban en el poder, el apoyo hacia ellos no era total. Hitler lo sabía y por eso presentó una propuesta para abolir la Constitución, la cuál fue aprobada con poca resistencia. Con esta medida se eliminaban también las elecciones y los legisladores quedaban atados de mano ante el líder Nazi.

Aunque se suponía que esta medida era temporal mientras se encontraban soluciones a la crisis nacional, Hitler la convirtió en permanente. También se volvió ilegal, de la noche a la mañana, criticar al gobierno y la nueva policía secreta: la Gestapo, quienes comenzaron a arrestar a diestra y siniestra a todos los que actuaban de manera sospechosa contra el régimen. Fue en esta época en la que se creó el infame campo Dachau, el primer centro de concentración Nazi, diseñado para encarcelar a los opositores. La libertad de prensa y los otros partidos políticos también entraron rápidamente en la lista de cosas ilegales para el gobierno de Hitler, quien se convertía oficialmente en un dictador.

Un año después de la disolución de la Constitución, Hitler gozaba de un poder casi absoluto. Lo único que se interponía en su camino era el SA y su líder, Ernst Röhm. SA es la abreviación para la palabra alemana Sturmabteilung (División de Asalto). Creada en 1921, era una organización paramilitar adherida al partido Nazi. Sus miembros, la mayoría ex soldados, vestían uniformes cafés distintivos. Su trabajo consistía en proteger las reuniones nazis, participar en sus marchas y atacar físicamente a los opositores de Hitler.

Ernst Röhm era el dirigente principal de las SA y su visión para Alemania era eliminar el capitalismo, lo cual no se alineaba precisamente con la agenda política de Hitler. Röhm creía que con el tiempo la SA se convertiría en la principal fuerza militar del país y para 1933 ya contaba con dos millones de miembros, 20 veces el tamaño del ejército en aquel año. Röhm también tenía otra faceta importante en su vida personal: era abiertamente gay. Esto puede parecer imposible tomando en cuenta que las comunidad homosexual fue una de las más perseguidas por el régimen Nazi, pero en un inicio la situación era distinta.

El jefe de las SA hablaba sin tapujos de su preferencia por los bares homosexuales e incluso pensaba que los homosexuales eran superiores a la gente heterosexual. Eso sí, promovía sólo la homosexualidad hiper masculina y calificaba a los gays afeminados como “histéricos”. Röhm llegó a colocar a sus supuestos amantes, Edmund Heines y Karl Ernst, en puestos importantes de la SA.

Aunque Hitler en un inicio había apoyado los métodos violentos de la SA ahora eran un obstáculo para ganarse la confianza del pueblo alemán. Por otro lado, Röhm creía que Hitler se había ablandado y sentía que no le había dado el crédito suficiente a su división. En las filas de la SA se hablaba de una segunda revolución para colocar a Ernst en el poder, lo cuál alarmaba a los empresarios e industriales que Hitler necesitaba conquistar para afirmar su posición. Röhm también planeaba fusionar el Ejército alemán con la SA y dirigir ambos, lo cual alarmó al jefe de las Fuerzas Armadas, Werner von Blomberg.

En abril de 1934, Hitler tomó una decisión radical y firmó un pacto secreto con Blomberg. El dictador le prometió al líder de la Armada control total sobre el Ejército a cambio de su apoyo para reclamar la presidencia cuando Paul von Hidenburg muriera. Entre los enemigos de Röhm también estaban Heinrich Himmler, el líder las SS (Schutzstaffel, las Fuerzas de Protección Nazis) y Hermann Goring, un dirigente de alto rango en el partido de Hitler. Ambos fabricaron evidencia para acusar a Röhm de planear un golpe de estado. Hidenburg le ordenó a Hitler que lidiara con la insurrección de la SA.

En el fin de semana entre el 30 de junio y 1 de julio de 1934, Hitler actuó, en lo que se conoce como la “Noche de los Cuchillos Largos”. Miembros de la SS irrumpieron en un hotel del pueblo Bad Wiessee donde miembros de la SA, incluido Röhm se habían reunido para una fiesta, que según algunas versiones era una celebración homosexual. La SS arrestó a varios hombres de la SA y los ejecutó en el lugar, pero a Röhm le esperaba un destino más siniestro. El líder del grupo fue separado de sus hombres. Hitler caminó directamente hasta la habitación de hotel de Röhm y lo arrestó.

El director de la SA y varios de sus hombres fueron llevados a una prisión en Múnich. Hitler, que consideraba a Röhm un amigo cercano, tuvo un momento de debilidad. En lugar de ordenar el asesinato de Röhm, le dio la opción al comandante de suicidarse. Un revólver cargado fue dejado en la celda de Röhm el 1 de julio y se le dieron 10 minutos para disparar. Röhm se negó a cooperar y exigió que lo asesinara Hitler. Un oficial de la SS entró a la habitación y mató Röhm. Las últimas palabras del líder de las SA fueron “Heil Hitler”.

La “Noche de los Cuchillos Largos”, Hitler aprovechó para acabar con otros enemigos. Algunas versiones, que no se han comprobado, incluso insinúan que Hitler mató a los testigos de sus actos homosexuales para ocultar su propia orientación. Fueron identificadas 85 víctimas de esta matanza, pero se estima que el número podría rondar los 200. Además, 1,100 personas fueron arrestadas ese fin de semana, incluidos varios oficiales de la SA.

Luego de este sangriento evento la SA se vio reducida en su poder, pero siguió teniendo un rol importante en la jerarquía Nazi, al estar encargada del entrenamiento de los nuevos reclutas para la defensa nacional. El asesinato de Röhm también dio inicio a la persecución masiva y despiadada de los homosexuales por parte de los Nazis. En los campos de concentración, se les marcó con un triangulo rosa, de manera similar a la estrella amarilla de los judíos.

Actualmente el tríangulo rosa invertido aparece en varios monumentos en honor a las víctimas homosexuales del Holocausto. Hasta ahora no se sabe con exactitud cuántos homosexuales murieron en los campos de concentración y es probable que nunca se revele la cifra exacta. Ni siquiera contamos con el testimonio de muchos sobrevivientes, ya que la homosexualidad siguió siendo un crimen en Alemania en los años después del fin de la Segunda Guerra Mundial.

El evento también fue un gran éxito para Hitler, a quien Hidenburg felicitó por actuar eficazmente. El ejército rápidamente le declaró su apoyo total a Hitler y el canciller sólo tuvo que esperar a la muerte del presidente Hidenburg en 1934 para obtener el poder total.

 

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